lun
20
feb
2012
Pues sí, los tiempos políticos y no políticos que corren, acojonan más que los fríos polares que venimos padeciendo. Y es que en nuestro país patrio, no cabe un desvergonzado más; que mejor ejemplo que los sindicalistas, que no son tales, ahora utilizan el rimbombante nombre de agentes sociales, pues bien, estos agentes de lo ajeno, que no tienen empacho de merendarse 1.057 millones de euros en la pasada legislatura, se lanzan a la calle a pesar del frío, para desestabilizar al gobierno actual ( o para presionarlo, con la idea de subir el listón de las subvenciones, vete tú a saber). Con quién?. Vamos, con los milloncejos que manejan, no le van a faltar voluntarios, cualesquiera menos los más necesitados, esos casi cinco y millones y medio de parados.
Lo tengo muy claro, perdidas las elecciones y con el electorado dándoles la espalda, ya no valen otros modos que fomentar la algarabía e incendiar las calles, una manera muy sutil de entender la democracia, según sus propios postulados.
Y el PSOE?, pues en vez de aunar esfuerzos con el partido gobernante, se empecina en luchas cainitas y ahí tenemos el mejor ejemplo en Andalucía, la última tiene pelendengues, dimite el secretario provincial, el partido en manos de una gestora, y todo eso a menos de un mes escaso de las elecciones autonómicas. No hay que verle nada más la cara que exhibe últimamente Griñan, un poema señores, que sí por él fuera, solicitaría de inmediato plaza en el Consejo de Estado, para huir de estos fuegos, pero para su desgracia, se le ha adelantado el del talento (que monería de chico, con ese disfraz conque se presentó al acto de su investidura) y la rejuvenecida ex vicevogue.
Que le vamos hacer. Otro día más.